

MANGUERAS ALIMENTICIAS
Una manguera alimenticia (también llamada de grado alimenticio o atóxica) está fabricada con materiales que pueden estar en contacto directo con alimentos sin transferirles sustancias, olores ni sabores. Se usan en toda la cadena productiva: desde la recepción de la materia prima hasta el envasado, pasando por la carga de camiones cisterna y la limpieza de las instalaciones.
Elegir bien no es solo una cuestión de rendimiento: una manguera inadecuada puede contaminar el producto, alterar su sabor o degradarse con los lavados. Por eso es muy importante que completes nuestro formulario de solicitud de mangueras indicando qué alimento vas a conducir, a qué temperatura, y con qué producto químico, concentración y temperatura realizan el lavado.
Significa que el material del tubo interior fue formulado para que, en las condiciones de uso previstas, no migren componentes hacia el alimento por encima de los límites permitidos.
Un detalle importante: que una manguera sea apta para alimentos acuosos no significa que lo sea para alimentos grasos o bebidas alcohólicas. Siempre hay que revisar para qué tipo de alimento fue aprobada.
Cada material tiene su punto fuerte, y la elección depende sobre todo del tipo de alimento y de la temperatura:
Las grasas y los aceites actúan sobre algunos cauchos como un solvente lento: el material las absorbe, se hincha, se ablanda y termina desprendiendo partículas. El EPDM, por ejemplo, es excelente con el agua y el vapor pero no tolera bien las grasas. En cambio, el nitrilo resiste muy bien los aceites.
Por eso, en industrias como la aceitera, la láctea (crema, manteca) o la de chocolates, la elección del compuesto es clave. Si tu planta conduce alimentos grasos y no grasos con la misma línea, contanos para buscar un material que se adapte a los dos.
En muchos casos la manguera sufre más con la limpieza que con el propio alimento. Los sistemas de lavado CIP (limpieza en el lugar) suelen combinar soluciones alcalinas, ácidas y desinfectantes, muchas veces en caliente. Un material que resiste perfectamente el producto puede degradarse con el lavado si el químico, la concentración o la temperatura no son compatibles.
Si además se esteriliza con vapor, la manguera tiene que estar preparada para esa temperatura. En esos casos conviene elegir modelos aptos para alimentos y vapor, o consultar nuestras mangueras para vapor.
El alcohol es un medio exigente: puede extraer componentes de algunos materiales y alterar el aroma y el sabor de la bebida. Para bodegas, cervecerías y destilerías se usan mangueras con tubos formulados para no transferir olor ni sabor, como las mangueras bodegueras. También es importante que soporten los lavados con agua caliente y los productos de limpieza habituales en bodega.
Cuando se conducen sólidos, el principal desgaste es la abrasión: el roce constante del producto va gastando el tubo interior. Para azúcar, sal, granos, harinas o alimento balanceado se usan mangueras de poliuretano o de goma con alta resistencia a la abrasión. Si el producto es muy abrasivo y no es alimenticio, podés ver nuestras mangueras para abrasivos.
Al transportar polvos o sólidos a velocidad se genera electricidad estática. En ambientes con polvo en suspensión, como harina o azúcar, una chispa puede provocar una explosión. Por eso muchas mangueras para sólidos incorporan una espiral o cable metálico que permite derivar la carga a tierra. Para que funcione, tiene que quedar conectado a los acoples y el equipo debe estar puesto a tierra.
Los más comunes son los acoples clamp sanitarios y los acoples europeos de acero inoxidable. Lo importante es que la unión entre la manguera y el acople sea lisa y sin huecos, porque cualquier rincón donde se acumule producto es un lugar donde pueden crecer bacterias.
Por eso recomendamos prensar los acoples en lugar de usar abrazaderas, que dejan escalones en el interior y son más difíciles de limpiar.
Cada modelo tiene su rango de trabajo indicado en la ficha técnica. Al elegir, tené en cuenta tres temperaturas distintas: la del alimento, la del lavado y la de la esterilización si la hay. La manguera tiene que soportar la más alta de las tres. Trabajar por encima del rango acelera el envejecimiento del material y puede provocar desprendimientos hacia el producto.
En la industria alimenticia conviene ser más exigente que en otras aplicaciones. Reemplazala si notás:
Para alargar su vida útil, lavala después de cada uso, dejala escurrir bien y guardala sin dobleces, lejos del sol y de fuentes de calor.
Completá tus datos y te pasamos precio y disponibilidad.
