

MANGUERAS PARA HIDROCARBUROS
Las mangueras para hidrocarburos están diseñadas para conducir, aspirar o descargar combustibles y derivados del petróleo, como gasoil, nafta, kerosene, aceites lubricantes y biodiésel. A simple vista pueden parecerse a una manguera común, pero por dentro son muy distintas: están fabricadas con compuestos que resisten el ataque de estos fluidos sin hincharse, ablandarse ni contaminar el producto que transportan.
Se usan en la carga y descarga de camiones cisterna, estaciones de servicio, tanques de almacenamiento, talleres, maquinaria agrícola y vial, y en toda la industria petrolera y energética.
Para recomendarte la manguera correcta es fundamental que completes nuestro formulario de solicitud de mangueras. Indicanos sobre todo qué fluido vas a conducir, a qué temperatura y si la vas a usar para aspirar, para descargar o para las dos cosas.
Porque el caucho estandard de una manguera de agua no está preparado para los hidrocarburos. Al estar en contacto con gasoil o nafta, el material absorbe el fluido, se hincha, pierde resistencia y con el tiempo se agrieta o se desarma por dentro. Los fragmentos que se desprenden terminan en el combustible y pueden tapar filtros, picos o inyectores.
Además de la rotura prematura, hay un riesgo de seguridad: una pérdida de combustible cerca de una fuente de calor o de una chispa puede provocar un incendio.
Cada parte de la manguera cumple una función distinta, por eso se combinan diferentes materiales:
La diferencia está en el tipo de esfuerzo que tienen que soportar:
La mayoría de las mangueras aspirantes también soportan presión positiva, por eso muchas se denominan aspirantes y expelentes y son las más elegidas para camiones cisterna, donde se carga y se descarga con la misma manguera.
Depende del uso que le vayas a dar:
Cuando un combustible circula a velocidad por una manguera, el roce genera electricidad estática. Si esa carga se acumula y se descarga de golpe, puede producir una chispa, algo muy peligroso en presencia de vapores inflamables.
Para evitarlo, muchas mangueras para hidrocarburos incorporan cables o alambres que conectan los acoples de ambos extremos y permiten derivar la carga a tierra. Otras tienen compuestos de goma eléctricamente conductivos. En estas mangueras es habitual encontrar en la marcación los símbolos M (unión eléctrica por alambres) u Ω (compuesto conductivo).
Para que el sistema funcione, el cable tiene que quedar bien conectado a los acoples y el equipo tiene que estar puesto a tierra.
No todas. El biodiésel, sobre todo en mezclas con alto porcentaje, es más agresivo que el gasoil tradicional con algunos compuestos de goma y puede degradarlos más rápido. Para estas aplicaciones conviene usar mangueras formuladas específicamente para biocombustibles como la GF-416.
Cada modelo tiene su rango de trabajo, que figura en su ficha técnica. Al elegir, tené en cuenta estos puntos:
Los más habituales en carga y descarga son los acoples camlock a palanca, que permiten conectar y desconectar rápido y sin herramientas. Se fabrican en aluminio, bronce, polipropileno o acero inoxidable, y es importante que el aro de sellado sea de un material compatible con el fluido.
Para que la unión sea segura y no pierda, recomendamos que los acoples vayan prensados a la manguera. En mangueras con cable de puesta a tierra, el prensado también asegura la continuidad eléctrica entre ambos extremos.
Revisá periódicamente el estado de la manguera y reemplazala si notás alguna de estas señales:
Una buena práctica es guardarla sin torceduras, lejos del sol directo y sin dejarla apoyada sobre superficies calientes o con aristas filosas.
Completá tus datos y te pasamos precio y disponibilidad.
